Además del rejuvenecimiento, el láser CO2 dispone de una herramienta de corte que permite eliminar lesiones estéticas de la piel con precisión milimétrica: verrugas, milium, acrocordones (fibromas blandos) y nevus. Es el tratamiento que antes se hacía con láser azul y que ahora realizamos con el CO2.
Antes de tratar cualquier lesión hacemos un diagnóstico previo gratuito: la dermatóloga con la que colabora Arulaser la valora y define si se trata con CO2 o con Pico Láser. Las lesiones vasculares, como los puntos rubí, y las manchas planas como los léntigos se tratan con Pico Láser; todo lo que tiene relieve o volumen se trata con el CO2.
La sesión es rápida, con anestesia tópica si hace falta, y la recuperación suele ser de pocos días, con una pequeña costra que cae sola. El precio es por número de lesiones: 50 € una lesión, 100 € hasta 5, 150 € hasta 10 y 200 € hasta 20, sea con Pico o con CO2.